Un nombre: Pedro Ximénez

La uva de Montilla-Moriles

Originaria del Rin, se dice que nuestra variedad de vid típica, la pedro ximénez, fue traída desde Flandes por un soldado del mismo nombre hace cinco siglos.

Su afinidad con el paisaje de Montilla-Moriles es total. Fina, delicada y fresca. Amiga del calor y rica en azúcares. Fundamental para obtener vinos finos secos de 15 grados de alcohol natural y vinos dulces de armoniosa profundidad.

La pedro ximénez comparte algo de espacio con variedades minoritarias, los llamados ‘vidueños’ —airén, torrontés, moscatel, baladí-verdejo— que complementan el ensamblaje de determinados vinos.