La flor

La magia del velo

Lo más característico de Montilla-Moriles, lo que hace especial a los vinos, es el humilde velo que cubre la superficie del vino dentro de las botas de roble. La famosa flor. Formada por levaduras vivas, es responsable del proceso natural conocido como crianza biológica.

La crianza bajo el velo de flor se toma su tiempo. Hay que dejarle hacer: la flor protege el vino y a la vez le aporta ese estilo y carácter tan genuino. De ella y del paso del tiempo nacen los emblemáticos finos y amontillados de Pérez Barquero.